martes, 28 de enero de 2014


UN PUEBLO CALLADO POR LOS GRANDES PODERES
Si nos ponemos a pensar por un momento que hubiese sucedió con la sociedad en general, si en la revolución francesa el pueblo cansado de tantas injusticias no se levantaban y luchaban por la proclamación de los tres principios que son libertad, igualdad y fraternidad, los mismos que constituyen un avance muy significativo en la vida de las personas.

En los tiempos antaños estos tres estamentos de proclamación no fueron cumplidos a carta cabal, ya que los grupos monopólicos dominaron siempre los principios y con ello con los aspectos sociales, económicos y el mismo político, solo fue una letra muerta en la que no se cumplió los derechos de los ciudadanos.

Hoy en día los grandes medios de comunicación crearan y difundieran información que solo a ellos les conviene como también atentaran con la integridad de las personas difundiendo información que afecta a terceros  y los periodistas ni siquiera tomaran en cuenta para nada su ética profesional, pero en la actualidad esto no es así, ya que los personas tienen libertades para expresarse y opinar libremente en cualquier medio de comunicación social.

Por tal razón este derecho tiene que ser respetado, ya que la ciudadanía se merece una información verídica, con su contrastación de fuentes es por esto que los periodistas de estos tiempos deben como buenos comunicadores responsables mantener su ética ante todas las cosas y no permitir que los grandes poderes influyan en la información que ellos dan a conocer a toda una colectividad.



La libertad de expresión es uno de los derechos fundamentales del ser humano, esta no debe ser sumida en la capa negra del silencio en la que se oculta cierta información que no se da a conocer a la sociedad, somos seres humanos libres de pensar actuar y opinar.